Eulogio tiene un solo nombre.
Tan solo Eulogio. Y se salvó por un “pelito” de llevar el nombre
de Cayetano, gracias a un curioso hecho.
Acababa de nacer en Coronel
Martínez, en la casona de los Diarte, en el pueblo mismo, donde
"posaba" la partera y donde "internó"(la
partera) a su madre(la de Eulogio), quien llegó desde la compañía
Arroyito. Era la madrugada(4:00) del 7 de agosto de 1959, cuando se
produjo la primera visita.
El nunca bien ponderado
"Cayetano Lechuza", ya vino a ver al bebé, o sea a
Eulogio, acompañando a la abuela materna de este, quién se había
trasladado desde Arroyito hasta el pueblo.
Por supuesto, su abuela
materna(la de Eulogio) estaba asistiendo a la madre del niño en el
trance, y había traído su linterna de cinco pilas, que prestamente
"Cayetano Lechuza" llevó como "souvenir", sin el
permiso de la abuela.
Posterior
al
descubrimiento
del
hecho,
tenían
que
definir
que
nombre
ponerle
al
tierno
infante
y
surgió
la
opción
de
"Eulogio
Cayetano".
“Eulogio”
por
el
padre,
llamado
“Eulogio
Carlos
Quinto”
y
“Cayetano”
el
nombre
sugerido
por
el
Almanaque
“Bristol”
que
era
como
una
biblia
para
los
nombres.
Si
no
se
usaba
el
nombre
del
santo
en
cuestión,
según
la
creencia
popular,
el
niño
correría
ciertos
riesgos
en
el
transcurso
de
su
vida.
Pese
a
todo
esto,
la
abuela
se
plantó
y
en
un
arranque
digna
de
una
heredera
de
Las
Residentas,
sentenció:
-
Ani mo'ake
pe mo'i
cheve hese
aipo Cayetano
hina. Imondaitene
osevo-.(1)
Aquella madrugada de lunes, la
abuela salvó al niño de llamarse "Cayetano", quedando su
nombre, sencilla y llanamente en Eulogio.
JaRDinero
Caluroso 8 de Diciembre.
Aún(increíblemente) primavera
de 2012.
(1) “Jamás
se les ocurra ponerle el nombre Cayetano(al niño). Sería(en su
vida) un ladrón consumado!!!”
No hay comentarios:
Publicar un comentario