viernes, 10 de mayo de 2013

El par de zapatos


La muchacha miró una vez más el nuevo par de zapatos que se había comprado de la tienda del turco. Le hubiese gustado estrenar los zapatos en la fiesta patronal. Era un mes tan lindo pues todos los que habían salido del pueblo, volvían en julio. Era tiempo de recuerdos, de reencuentros. pero aquel año, era tristemente diferente. Ese par de zapatos, lo iba a estrenar en dolorosas circunstancias.
El pueblo se había convertido en un lugar abandonado, lleno de melancolía, tristeza, añoranza. La fábrica de los gringos cerró, ya no había caña de azúcar en la zona. Ese par de zapatos, que en otras circunstancias, hubiese significado alegría y fiesta, ahora solo tenia sabor a lágrimas y despedida. Margarita estaba tan absorta en sus pensamientos que no se dio cuenta que su hermana Clara había entrado a una de las habitaciones del rancho "Kulata jovai"(1) donde estaba ella.

Y sin ningún preámbulo le espetó, la dolorosa pregunta: 
- ¿Ya te trajeron tu pasaje para España? -.

JaRDinero
Otoño del 2011
México DF, México.

(1) Vivienda rural en Paraguay con un lugar de estar en el medio, sin pared adelante ni atrás, y con dos habitaciones a los costados.

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